viernes, 23 de noviembre de 2018

Adiós, compañero.


Una mañana triste, muy triste.
Nos ha despertado la noticia que ninguno habríamos querido escuchar.
José Manuel de la Huerga, anoche te nos fuiste de repente . La primera reacción ha sido de incredulidad, la segunda de angustia. Angustia por el vacío que dejas en nuestro mundo, en este mundo que de pronto es más pequeño. Nos quedamos sin el amigo, el  compañero, el  escritor,... pero también sin el hermano, padre, marido,...
Angustia por tu familia, tus amigos más cercanos, tus seres más queridos...
La mente se nos va derecha a Ana, tu compañera de vida; nuestra camarada y nuestra amiga. No sabemos ponernos en su lugar. Nos duele no saber ayudarla mejor. Nos duelen tus hijos, nos duele su dolor.
Agradecemos haberte conocido y haber recibido tanto de ti. Gracias por tu humanidad.
Hasta siempre, compañero.
Que la tierra te sea leve

Publicar un comentario